Ser padres de un niño no es fácil, pero serlo de dos lo es mucho más. Los bebés necesitan de sus papás las 24 horas, por eso el tiempo de ocio personal desaparece casi por completo (sobre todo al inicio), la casa está permanentemente desordenada, la horas de sueño se reducen,… Con dos niños el trabajo se intensifica y por eso muchas parejas sienten cierto vértigo cuando piensan en tener otro hijo.

Mientras que algunas parejas tienen claro que quieren ampliar la familia, en otras muchas surgen dudas, sobre todo cuando su primer hijo ya tiene 3 o más años. A esa edad, los niños ya son más autónomos, comen y duermen mejor, … Y muchos padres sienten que su vida vuelve a tener un cierto orden, con lo que el hecho de tener otro hijo es volver a empezar de nuevo con lo que eso conlleva.

Además, existen otros muchos aspectos a valorar. El tema económico es un de los primeros que se platean muchas parejeas antes de ampliar la familia. Si bien es cierto, que el segundo hijo puede aprovechar muchas cosas de su hermano mayor, son muchos los números que hay que hacer en ocasiones antes de lanzarse a la aventura de tener otro bebé.

Por lo demás, la experiencia y los conocimientos que han adquirido con la crianza de un primer hijo es sin duda una ventaja para decidir tener un segundo bebé.

 como decidir tener un segundo hijo