Hidratar a un bebé en verano es esencial y muy necesario para mantener su organismo con el suficiente porcentaje de agua.

Con las altas temperaturas y como es lógico pensar, en verano se pierde una cantidad de líquido más elevada que en otras estaciones., Por ello hidratar al bebé correctamente evitará que sufra una deshidratación o el temido golpe de calor.

Cuando el bebé tiene pocos meses y se alimenta con lactancia materna en exclusiva, lo más probable es que demanda más tomas durante el día aunque estas tengan una duración más corta. En este caso no es necesario ofrecerle agua ni ningún otro tipo de líquido ya que con la leche mantendrá perfectamente los niveles de hidratación de tu bebé requeridos.

Con el paso de los meses, los bebés que ya no solo se alimenten de leche y tengan una dieta más amplia necesitaran beber entre 600 y 700 ml de líquido al día para estar bien hidratados. Esta cantidad puede ser de leche y agua principalmente en los porcentajes de cada uno de ellos que el niño demande.

Además, frutas como la sandía, el melón o la piña contienen una alta cantidad de agua por lo s que son un alimento refrescante y muy recurrente cuando hace calor, y que ayuda a mantener los niveles óptimos de hidratación en bebés, niños y adultos.

 

Consulta la sección de vasos y tazas de aprendizaje para mantener a tu bebé bien hidratado.