En días de tanto calor es conveniente elegir qué ponemos al bebé para evitar un exceso de sudoración pero también para prevenir que se pueda llegar a resfriar. Es importante buscar  prendas de fibras naturales como el algodón o el hilo, ya que las fibras artificiales además de que pueden llegar a producir algún tipo de reacción alérgica, no facilitan la transpiración.

 

 

En verano la ropa debería ser amplia y holgada y, además tendríamos que considerar que, no siempre lo que está de moda es lo más aconsejable, es mejor pensar en un tipo de prenda con la que el bebé se vaya a sentir cómodo. Por ejemplo, los bodies son prendas muy cómodas de vestir para los bebés y muy prácticas para las mamás y, además, los puedes encontrar de diferentes motivos, colores y tipos de manga, para llevar al niño siempre diferente.

 

 

A la hora de dormir, el cuerpo tiene tendencia a enfriarse y es muy probable que el bebé durante la noche se destape,  por lo que lo mejor es que le pongas un pijamita para que esto no ocurra.