Con la llegada del recién nacido a casa durante los primeros días e incluso meses, especialmente a los padres primerizos les asaltan miles de dudas que hay que ir resolviendo con paciencia y dosis de sentido común.

Entre las dudas y errores de padres primerizos las más habituales son estas:

 

 

* No sacar al bebé de casa durante las primeras semanas. Sobre esta cuestión, a un recién nacido se le puede sacar a pasear desde el primer día que llega a casa. De hecho, los pediatras recomiendan al menos un paseo diario. En verano es conveniente aprovechar las horas más fresquitas para dar el paseo, mientras que el invierno lo mejor es hacerlo durante las horas centrales del día. 

 

 

* Abrigar al bebé en exceso. Este error es de los que más se repiten. Saber cómo abrigar al bebé y averiguar si está pasando calor o frío es una duda muy frecuente. Para conocer si el bebé está pasando calor hay que ponerle la mano bajo el cuello y comprobar si está sudando. Tanto en invierno como en verano lo más conveniente es utilizar prendas de algodón y otros tejidos naturales.

 

 

* Utilizar el chupete desde el primer día. El uso del chupete no se recomienda durante las primeras semanas. Más adelante el chupete se convierte en un buen aliado cuando hay que calmar al bebé o ayudarlo a dormir.

 

 

* Dejar que le bebé duerma sin despertarlo para las tomas. Las tomas deben de hacerse con un intervalo entre 2 y 4 horas, a demanda del bebé. Si el bebé está dormido, y aunque sea por la noche, hay que despertarlo para darle de comer.

 

* Dudas sobre cómo debe dormir el bebé. A los bebés hay que colocarlos para dormir boca arriba y sin almohada.

 

 

* No bañar al bebé. Al recién nacido se le debe bañar a diario, utilizando un jabón adecuado para él y enjabonándolo suavemente. En el baño hay que vigilar siempre que la temperatura del agua sea la adecuada. Una vez finalizado el baño se seca al bebé y se le aplica su crema y se la pone el pañal y la su ropita. Durante los primeros días el ombligo del recién nacido hay que lavarlo unas tres veces al día utilizando agua y jabón y secándolo bien a continuación.

 

 

* Organizar el día con el mismo ritmo e intensidad que antes de ser padres. Esto es casi imposible cuando hay un bebé en casa que demanda cuidados y atenciones casi constantemente. Además los padres suelen estar más cansados, que antes de tener al bebé por la falta sobre todo de sueño, y es imposible realizar todas las tareas y actividades que se proponen.

 

 

 

¿Eres padre o madre primeriza y tienes algunas dudas? ¡Cuéntanoslas! info@mibabyclub.com

 

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