La realidad es que estamos delante de la primera generación de nativos digitales, niños que nacen rodeados de tecnología: móviles, tablets, viodeoconsolas, ordenadores,… Por eso y para no crear niños adictos a las tecnologías hay que saber poner límites y combinar este entretenimiento con otros juegos más tradicionales.

 

 

El uso excesivo de las tecnologías por parte de un niño puede llegar tener consecuencias como el fracaso escolar, el aislamiento o el autismo. Los niños adictos a las tecnologías no desarrollan sus habilidades sociales con normalidad por lo que pueden tener dificultados para socializar con otros niños.

 

 

Como siempre en el equilibrio y en el uso responsable está la clave. Aprender como utilizar las nuevas tecnologías es sin duda importante aunque más importante es relacionarse, jugar y divertirse con otros niños.

 

 Niños adictos a las tecnologías