¿Tienes un bebé que se duerme plácidamente en tus brazos y en el momento de dejarlo en la cuna se despierta y empieza a llorar desconsoladamente? Quizá tu bebé padezca el conocido como síndrome de la cuna con pinchos ¿Sabes en qué consiste?

Después de pasar 9 meses protegidos en la barriga de sus mamás, sintiendo el latido de su corazón y un balanceo casi constante, los bebés experimentan un cambio importante al nacer. Muchos bebés después de nacer necesitan seguir sintiéndose protegidos y acompañados constantemente.

Es por este  motivo que, al sentirse seguro y protegido en los brazos de su mamá, el bebé no quiere separarse ni un instante durante el sueño. Por eso cuando nota que lo dejas sobre la cuna llora sin consuelo hasta lo que lo vuelves a arropar en tus brazos.

 sindrome cuna con pinchos

 

Muchos bebés consiguen dormir en la cama de sus papás junto a ellos, pero es imposible que lo hagan en su cuna aunque esta esté colocada estratégicamente justo al lado. Y es que por momentos parece que nunca será posible que los papás recuperen su espacio en la cama y su bebé pueda dormir plácidamente en la cuna.

El síndrome de la cuna con pinchos se supera con el tiempo, algunos bebés lo hacen a los pocos meses y otros tardan un poco más. Pero al final, todos los bebés lo superan y consiguen dormir en sus cunas durante horas tranquilamente.

 

Cómo superar el miedo a la cuna

Como hemos comentado, superar el miedo a estar solo en la cuna lleva un tiempo, que dependerá del bebé. Sin embargo hay algunas cosas que puedes hacer para que tu bebé se sienta seguro y supere el miedo a estar en la cuna.

Una de ellas, es envolver al bebé en una muselina antes de dejarlo en la cuna. El efecto de envolverlo en una tela suave y confortable es que le transmite seguridad al sentirse bien arropado.

 muselina

Para conocer cómo envolver a tu bebé en una muselina clica aquí.

Un truco que personalmente nos ha funcionado es, una vez tenemos al bebé envuelto en la muselina, lo arropamos con una prenda que en ese momento llevemos puesta, como puede ser una chaqueta. De esta manera a la vez que se siente protegido con la muselina también nos siente cerca al oler nuestra ropa.